martes, 29 de marzo de 2016

SENTIR

Dejarse llevar por la apariencia que produce tu emoción.
Que la piel se torne de gallina,
que los ojos se empapen,
que la respiración se acelere,
que la inevitable sonrisa  envuelva tu boca como un tornado de placer,
que se frunza tu ceño ante la extrañeza de ese crudo momento de realidad,
que los latidos de tu cuerpo lo empujen hacia el movimiento no mental,
que la vida de tus emociones sean el cuadro de tu liberación y no la oscura roca desgastada por la quietud de tu ser.

Escuchar las emociones de tu cuerpo para que éste sea el cuerpo de tus emociones y no el recipiente de tu ausencia.
Vivir todo lo que sientes para que tu cuerpo no sea solo el sentimiento de lo que vives.


Escucha-te y deja-te… SENTIR.